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Bosques frondosos

Escoger una zona donde haya grandes piedras o arbustos, plantando al lado de estos, procurando que la orientación sea al norte para que la planta esté sombreada los primeros años de vida.
El alcorque no ha de ser muy grande, más bien pequeño, así evitaremos una excesiva evaporación. Más fuerte en este caso al estar la tierra removida y sin cubierta vegetal protectora. Es importante que al plantar el cuello de la planta no quede por encima del nivel del suelo, para que las raíces no se sequen.
Si el terreno está inclinado haz el alcorque en forma de media luna, así recogerá mayor cantidad de agua de lluvia.
Los alcorques debemos de rellenarlos con piedras si ponemos plantas. Con este método evitaremos una rápida evaporación del agua, recogiendo a su vez la de lluvia y rocío.
Para evitar que las semillas y raíces de las plantas se hielen durante el invierno, puedes hacer un acolchado, cubriéndolas con paja, hojas o hierba seca.
Para una mayor protección podemos poner alrededor de la planta y pegada a ella piedras grandes.
También podemos utilizar protectores artificiales como alambres, mayas, tubos etc…
Para sembrar semillas hay dos formas: 1º hacer un hoyo de 10 a 20 cm. Una vez realizado lo rellenaremos con tierra removida, poniendo las semillas a dos dedos de profundidad.
Y 2º: Se pueden sembrar con la ayuda de un plantador en el interior de matorrales para protegerlas de los posibles consumidores.
No deberemos arrancar plantas vivas para proteger las que hemos puesto.