En la mente, cada individuo tiene una imagen que define la palabra: bosque. Para unos el bosque es algo oscuro y tenebroso (por las películas de terror), para otros es el lugar donde viven hadas y duendes (por los cuentos y leyendas) y para muchos es un lugar con árboles (por la FAO). Dicha imagen, se forma en nuestra mente a través de las experiencias que vivimos y sentimos.

Contemplar la densidad de un bosque, oler su perfume, acariciar la corteza de los árboles, escuchar el sonido del viento entre su follaje y saborear los frutos que nos ofrece, nos transmiten unas emociones y sensaciones que van más allá de los sentidos si sabemos combinar los factores. La sensación de frescor de un bosque no es más que su capacidad de dar sombra, retener la humedad ambiental y temperar el aire bajo su copa. La sensación de biodiversidad no es más que el ecosistema en un estado de equilibrio donde los distintos reinos de vida (flora, fauna, fungi, protistas y moneras) se combinan en complicadas interrelaciones creando sinergias que generan un sistema de vida complejo, difícil de encontrar en otros muchos lugares.

En el artículo del mes de enero, ya planteamos la diferencia entre bosque y cultivo forestal. Saber las diferentes denominaciones ampliará nuestros conocimientos de los bosques.

Diferentes tipos de bosques:

  • Bosque virgen: Es aquella masa vegetal arbórea que nunca ha sido alterada por la mano de las personas, World Resource Institute (WRI) Lo define como aquella masa forestal intacta, cuya dinámica y evolución depende del régimen de perturbaciones naturales, con nula o escasa intervención antrópica y lo suficientemente grande como para garantizar la supervivencia de poblaciones viables de todos los seres vivos que depende de él. Rivas-Martínez dice de ellos: Son los que nunca han sido alterados por el hombre, bien porque rara vez ha accedido a ellos, o porque el grado de intervención ha sido muy limitada y no han sido talados (a lo sumo algunas entresacas ocasionales). El 80% de los bosques vírgenes que ocupaban la tierra han desaparecido, y el 20% restante que aún queda, se encuentran amenazados por distintas causas.
  • Bosque primario: Es una masa vegetal arbórea que ha tenido en algún momento alguna intervención humana, pero sin llegar a desequilibrarlo jamás. Por ejemplo, la selva amazónica, donde los oriundos fomentaban la plantación de especies beneficiosas para la comunidad. Por lo tanto, los bosques primarios son aquellos que se encuentran en su óptimo climácico o en camino hacia él, después de haber sido alterados por el hombre en parte o en su totalidad. (Rivas – Martínez)
  • Bosque secundario: Masa vegetal arbórea que en algún momento ha sufrido una transformación en su estructura por parte de las personas. Por ejemplo, un bosque incendiado o talado y luego regenerado con el tiempo.
  • Bosque clímax: Se denomina así al ecosistema en su máxima etapa de progresión, es el óptimo donde hay un equilibrio dinámico entre todos los componentes del medio y los seres vivos que se encuentran en ese espacio. Son aquellos a preservar por sus valores ecológicos. Suelen ser bosques climáticos los vírgenes y los primarios.
  • Bosque regresivo: Es aquel ecosistema que no se encuentra en su etapa óptima, sino en una de grado inferior y tiende a ir hacia una menor complejidad del sistema. Suele producirse por una degradación como la tala, incendio…
  • Bosque cerrado: Aquella masa donde las copas de los árboles se tocan o juntan entre sí. En el suelo se refleja como una zona de sombra continua.
  • Bosque denso: Aquel que tiene una cobertura mayor del 75% de árboles en su superficie.
  • Bosque aclarado: Aquella masa donde las copas no se tocan entre sí, no forma un dosel continuo. En el suelo se refleja como zonas con insolación.
  • Bosque semidenso: Aquel que tiene una cobertura menor del 25% de árboles y de entre el 50–75% de arbustos.
  • Bosque de dehesa: Masa aclarada para aprovechamiento y beneficio humano, suele constar de una única especie arbórea dominante y pasto. Entre ellas encontramos las dehesas de encina para el ganado.
  • Bosque natural: Como contraposición a cultivo forestal. El que no ha necesitado la intervención humana, para su regenerado.
  • Bosque nativo o autóctono: sinónimo de natural.
  • Bosque artificial o alóctono: Masas plantadas con especies exóticas que son adaptables a las condiciones del lugar.
  • Bosque plantado: Sinónimo de artificial.
  • Bosque forestal: Masa vegetal arbórea con vocación para la producción de bienes y servicios forestales. Si estos ocupan una gran extensión se les ha dado en llamar Desierto verde.
  • Bosque seminatural: Masa vegetal arbórea restaurada por la mano de las personas ya sea de semilla o plantado.
  • Bosque mixto: Tradicionalmente se llama así a los bosques que no tienen definida una única especie dominante, como los bosques mixtos de hayas y robles. Este término se puede ver aplicado a bosques con varios estratos: árboles, arbustos, trepadoras, herbáceas…
  • Bosque intervenido: Masa arbórea afectada por el aprovechamiento humano y dañada en una parte de la vegetación de la masa.
  • Bosque achaparrado: Masa vegetal en etapas progresivas hacia el clímax, donde no tienen los árboles portes arbóreos, pero con tiempo se desarrollarán bosques secundarios.
  • Bosque modelo: Es una definición acuñada por una asociación internacional donde fomentan la integración social, ambiental y económica de los bosques para lograr la sostenibilidad de los mismos.

No me gustaría terminar sin una pequeña reflexión: Un bosque natural es único en sí mismo y por eso hay que respetarlo, cuidarlo y protegerlo. Un bosque no son solo seres vivos, es agua para el pueblo, suelo para cultivar, madera para construir, medicamentos para sanar y calidad de vida para disfrutar.

Un bosque debe ser sostenible ya que nos sustenta, un bosque debe estar bien gestionado.