Versión en pdf

La primera edición del Manual del Plantabosques se realizó en 1991, dentro del proyecto ARBOLADA, promovido conjuntamente por ARBA y COMADEM, que consistía en repoblar con planta autóctona diferentes áreas naturales de la Comunidad Autónoma de Madrid.

El cuadernillo, nacido como un material educativo, dirigido principalmente a los chavales y chavalas de los centros de enseñanza, traspasó esos límites y se convirtió en un manual muy útil para toda aquella persona interesada en la propagación de los árboles autóctonos y repoblación de nuestros campos y montes.

Se han realizado numerosas ediciones de este manual por parte de distintos grupos conservacionistas en distintas zonas geográficas de nuestra península, pasando a ser el manual de todo repoblador.

Con esta nueva edición, revisada y ampliada, ARBA pretende que el manual siga manteniendo el valor que en su día adquirió y sirva de apoyo a los nuevos repobladores que se incorporen a la tarea de recuperar los bosques que tanto necesita esta vieja piel de toro deforestada.

Fdo: Las ARBAs

INDICE

  1. Introducción
  2. La importancia de los árboles
  3. El bosque como ecosistema
  4. Los bosques en la Península Ibérica
  5. ¿Por qué hay que reforestar?
  6. Reproducción por semillas
  7. Estaquillado
  8. Especies que reproducen bien por semillas
  9. Especies que reproducen bien por estaquillas
  10. Arbustos
  11. Cada colegio un vivero
  12. Ahorremos árboles
  13. Bibliografía

1. INTRODUCCIÓN

La Península Ibérica encierra numerosos ambientes naturales. Basta con desplazarse por cualquiera de sus provincias para verlos. La gran variedad de relieve y clima que poseemos posibilita la existencia de numerosos hábitats, que acogen a las más variadas especies vegetales: hayedos, robledales, encinares, alcornocales, coscojares, pinares. No en vano la península posee más de 8 000 especies de plantas, entre las que destacan al menos 800 especies leñosas, incluyendo tanto pequeñas matas como árboles.

Estos medios naturales ibéricos nos ofrecen muchas oportunidades para estudiarlos o para disfrutar de nuestro tiempo libre y son imprescindibles para mantener en buen estado numerosos recursos, como el agua, la fauna o el suelo, que han estado y aún están seriamente amenazados por la actividad humana.

Como una necesidad que es urgente de satisfacer surge este cuadernillo, que pretende ser una herramienta útil en manos de profesores, alumnos y cualquier persona interesada, para que se acerquen a la diversidad que encierra la naturaleza ibérica, se informen sobre el estado actual de nuestros bosques y, sobre todo, aprendan a intervenir en su medio para mejorarlo de forma respetuosa.

Así, el objetivo principal de esta publicación es ofrecer algunos consejos sobre cómo repoblar en lugares degradados de nuestra península, utilizando las especies de árboles y arbustos que de forma natural crecen en cada ambiente (especies autóctonas).

Se indican en este manual las épocas del año más adecuadas para la recolección de semillas, cómo recogerlas, almacenarlas y sembrarlas, cómo hacer un semillero y un pequeño vivero (que es posible instalar hasta en la terraza de casa). También se comenta el uso de estaquillas en las repoblaciones y, muy importante, de las especies cuya presencia en un lugar nos darán la pista para elegir el tipo de árbol o arbusto adecuado para ese terreno.

Para terminar, unos útiles consejos para ahorrar árboles con nuestro quehacer cotidiano, medida imprescindible para la conservación de nuestros bosques naturales.


Los bosques y todos sus inquilinos os agradecen
la práctica de estos consejos

2. LA IMPORTANCIA DE LOS ÁRBOLES

Los árboles son imprescindibles para la vida en la Tierra. Tiene un sinfín de efectos beneficiosos para el hombre y resto de seres vivos, para los lugares donde crecen e incluso a largas distancias. Los árboles viejos representan la madurez del bosque. Testigos de un pasado y portadores de saber. Han resistido plagas y contienen en su interior toda la información necesaria para mantener el ecosistema. Son, además, la gran reserva de biomasa. De una forma egoísta, podemos considerar los árboles como carbono fijado eliminado de la atmósfera, reduciendo así las consecuencias del temible efecto invernadero. Si ese carbono se libera al cortar y destruir los troncos, terminará en la atmósfera en forma de dióxido de carbono (CO2). Desarrollemos algunas razones para que comprendáis que no exageramos su valor.

Los árboles del bosque, al frenar el viento y la caída del agua, protegen el suelo contra la erosión. Además el agua de lluvia se infiltra con más facilidad, perdiéndose poca por escorrentía. Por eso, en las zonas arboladas son más raras las avenidas e inundaciones. Especial mención merecen los árboles de ribera, que contribuyen al mantenimiento de ríos y arroyos evitando su desecación.

Los bosques producen vapor de agua que puede ser desplazado por el viento cientos de kilómetros y ser descargado en forma de lluvia en zonas muy alejadas de la zona boscosa donde se formó.

De esta forma, los bosques colaboran en la modulación del clima planetario.

Respecto a las funciones biológicas hay que destacar el mantenimiento de la biodiversidad. La fauna silvestre encuentra en ellos refugio y una estupenda despensa: sus hojas (vivas o muertas), flores, frutos y semillas son básicas en muchas cadenas alimenticias, por ejemplo, un único roble puede albergar hasta 300 especies diferentes de insectos. También resultan beneficiarios de los árboles otros vegetales. Una gran variedad de plantas encuentran en los árboles, o bajo su cobijo, un lugar idóneo para vivir, disponiendo de suelos nutritivos, sombra y soporte. En general, los árboles hacen posible la existencia de una gran diversidad de seres vivos para los que resultan imprescindibles.

Los árboles también tienen sus funciones económicas y sociales. Si aprovechamos los árboles de una forma racional ellos nos proporcionarán materias primas renovables y muy útiles, como madera, caucho, resinas, corcho, frutos, principios medicinales, etcétera, lo que repercutirá a su vez en aspectos económicos y laborales.

A partir de los árboles podemos realizar importantes labores educativas y de investigación, donde encontraremos remedio a muchos interrogantes que aún nos quedan por descubrir.

Componen bellos paisajes que contribuyen a nuestro recreo y esparcimiento y reconfortan los sentidos; son protagonistas insustituibles de leyendas, mitos y cuentos, así como de novelas y ritos populares… Los árboles contribuyen, pues, a mejorar nuestra calidad de vida, aportando además un entorno adecuado para el esparcimiento y el bienestar social de los ciudadanos.

3. EL BOSQUE COMO ECOSISTEMA

Las copas de los árboles maduros forma el estrato superior del bosque, en ellas encuentran refugio y hábitat muchas aves, insectos y otros animales, también plantas como, musgos, enredaderas, etc. Una buena densidad de copa contribuirá a permitir una menor insolación del suelo, minimizar la perdida de agua y a crear un ambiente más fresco.

La capa arbustiva está formada por árboles jóvenes, arbustos y otras plantas leñosas que crecen bajo la protección del dosel arbóreo. A su vez, actúa como refugio de multitud de seres vivos como reptiles y mamíferos. Sus frutos les sirven de alimento, pudiendo sobrevivir de esta manera durante el otoño y el invierno. Otra importante función que cumple la capa arbustiva es la de restañar las heridas que se producen en el monte. Aporta también sombra y protección, favoreciendo el crecimiento de los brinzales de las especies arbóreas. Está compuesta por multitud de especies distintas, aumentando la diversidad biológica del lugar.

El estrato herbáceo está formado por una alfombra de hierba salpicada de musgos, helechos y plantas pequeñas. Constituyen el alimento ideal para los animales herbívoros y el abrigo para innumerables insectos y otros invertebrados. Con sus raicillas, esta capa de hierbas protege el suelo contra la erosión en su estrato más superficial. Representa el primer paso para una posterior aparición de plantas leñosas.

Los troncos, son los pilares del bosque. Después de haber sido cortados, muchos árboles brotan a partir de los tocones, pero solo la existencia de grandes troncos garantiza un bosque saludable. Son la vía habitual para desplazarse del suelo a la copa de muchos animales. Entre las hendiduras de su corteza infinidad de insectos encuentran refugio, lo cual supone una despensa para otros animales como aves, reptiles o mamíferos. Hongos, líquenes, musgos, helechos y algunas plantas parásitas encuentra en el tronco el medio idóneo para vivir. Además, sirve de canal por el que cae el agua al suelo de una forma lenta.

Hojas, ramas, semillas y otros restos orgánicos aportan, al descomponerse, nutrientes al suelo público y, además, es el territorio de caza de muchos animales los puntos sapos, tritones, musarañas y topos encuentran entre la hojarasca los insectos que necesitan en su dieta. las culebras y otros animales carnívoros, a su vez, se alimentan de estos. Durante el invierno evita que semillas y raíces se hielen actuando como una manta protectora. Un roble adulto puede desprender en el otoño hasta un cuarto de millón de hojas.

4. LOS BOSQUES EN LA PENÍNSULA IBÉRICA

En la antigüedad los bosques en Iberia ocupaban aproximadamente el 95% del territorio. La presión sobre los recursos, y en concreto sobre los bosques, se ha ido incrementando a lo largo de la historia. En un principio, a causa de las talas para la obtención de carbón vegetal, leña, o para crear tierras de cultivo y, en la actualidad, debido a los incendios forestales, la contaminación atmosférica o la especulación por el suelo urbanizable, los bosques se han reducido al 12,5%, encontrándonos con que el 25% de la Península Ibérica se considera en grave peligro de desertización.

Aunque la importancia de los bosques es reconocida ampliamente, los organismos oficiales relegan el criterio de planta autóctona, y el criterio de “bosque”, convirtiendo a menudo nuestros montes en monocultivos de pinos o de eucaliptos. Podemos citar como ejemplo la provincia de Vizcaya, donde más de la mitad de su territorio está repoblado con una sola especie, el pino de Monterrey, originario de América del Norte. Incluso se llega, a veces, a destruir madroñales, carrascales, hayetales o robledales para sustituirlos por especies no autóctonas.

En definitiva, demasiadas veces se imponen los intereses de unos pocos en detrimento del resto y del medio natural.

5. ¿POR QUÉ HAY QUE REFORESTAR?

Varias razones pueden justificar una repoblación: recuperar y restaurar las masas vegetales autóctonas que en otros tiempos ocupaban ampliamente la Península Ibérica, o conservar y mejorar los ecosistemas que éstas generan.

Con estas acciones, entre otras cosas, evitaremos la desertización, contribuiremos al enriquecimiento de los suelos y, al mismo tiempo, estaremos creando conciencia de la importancia que tienen para nosotros los árboles y sus ecosistemas asociados, sin los que no sería posible la vida en la Tierra.

Los PLANTABOSQUES tan sólo hemos de poner las semillas y las plantas, dejando a la naturaleza que haga el resto. Para eso es necesario poner manos a la obra.

6. REPRODUCCIÓN POR SEMILLAS

Vamos a explicar de forma sencilla el proceso a seguir para que, a partir de unas semillas, veamos crecer un montón de plantas deseosas de echarnos una mano para mejorar nuestros campos y montes.

Recogida de semillas

  1. Recogemos las semillas cuando estén maduras, asegurándonos de que no están enfermas o tengan bichitos.
  2. Utilizamos recipientes que transpiren. Si se usan bolsas hay que dejarlas abiertas para evitar que las semillas se humedezcan y se pudran.
  3. Escogemos varios árboles de aspecto sano y fuerte.
calendario recogida semillas autóctonas de la península ibérica
Calendario recogida semillas autóctonas de la Península Ibérica

Además, te adjuntamos este calendario de recogida de semillas donde encontrarás más información: Calendario recolección semillas autóctonas.

Almacenamiento

Tras comprobar que las semillas están sanas y secas, las ponemos en un recipiente que transpire y, seguidamente, las guardamos en un lugar fresco, oscuro y seco. La parte inferior de la nevera, una bodega o trastero ¡pueden ser lugares idóneos para ello!.

Atención: si las semillas que habéis recogido tienen pulpa (manzanos, zarzamoras, rosales…), debemos quitársela, macerándolas y limpiando las semillas con agua, dejándolas después secar.

Tratamiento

En algunas especies las semillas son perezosas para germinar y necesitan tratamientos especiales, algunos de los cuales os presentamos a continuación.

  • Escaldado: consiste en introducir las semillas en agua hirviendo. Retiramos del fuego el recipiente una vez introducidas las semillas, y las dejamos en el agua durante un día entero.
  • Escarificado: para permitir que la humedad llegue con facilidad al interior de la semilla, rallamos la corteza con lija o se frota con arena de río.

Semilleros

Cuando por fin dispongamos de las semillas preparadas para su siembra, los semilleros nos serán de gran utilidad para mejorar el rendimiento de nuestras semillas.

  • Elegimos un recipiente con las dimensiones que indicamos en el dibujo. También pueden valer otros recipientes parecidos.
  • Nos aseguramos de que el recipiente tiene agujeros para drenar el agua de riego.
  • Llenamos el recipiente con una mezcla de arena de río y turba o mantillo partes iguales.
  • Colocamos las semillas a unos dos dedos del borde del recipiente, en hilera o espolvoreadas, dependiendo de su tamaño.
  • Rellenamos de tierra dejando un dedo hasta la altura del semillero para que cuando se riegue no se vierta la tierra.
  • Regamos suave y abundantemente.

7. ESTAQUILLADO

Para aumentar vuestras posibilidades repobladoras, os presentamos una técnica, que por su sencillez y buenos resultados se ha ganado los elogios de multitud de entusiastas repobladores.

Estaquillas de verano

  • Se extraen de los brotes del año de diferentes matorrales que no pierden la hoja en invierno
  • Se recogen al finalizar el verano
  • Romero, lavanda, brezo, tomillo, zarzas, aligustres, etc.

Estaquillas de invierno

  1. Se extraen de las ramas de uno o dos años de los árboles y arbustos que pierden la hoja en otoño
  2. Se recogen en invierno (sin hojas)
  3. Los árboles y arbustos de ribera son los ideales: sauces, chopos, tarajes, fresno, aliso, etc.
  1. Localizad una planta vigorosa, sana y que posea gran cantidad de ramas. Escoged las ramas que hayan crecido en el último año (en el caso de estaquillas de verano)
  2. Cortad los tallos con unas tijeras de podar con cuidado de no producir desgarros. Procurad que las estaquillas tengan entre 15 y 20 cm. de longitud si son de madera dura o leñosa, algo menor si son de madera blanda o semileñosa (zarzas, rosales…).
  3. Una vez recogidas las estaquillas quitadles las hojas de la mitad inferior y cortar la punta del resto de las hojas para evitar que pierdan agua. Para que enraícen mejor pelad la punta inferior de la estaquilla rajando o golpeando el extremo inferior, así favorecemos la generación de las raicillas.
  4. Introducid 2/3 partes de la estaquilla en un recipiente con una mezcla de arena y humus a partes iguales. Aseguraos de que la tierra queda apretada.
  5. Colocad el recipiente en un lugar protegido del sol y de las heladas, y si es posible, con temperatura estable. Por ejemplo, ¡una casa!. En el campo, el lugar idóneo para clavar las estaquillas son las márgenes de ríos y arroyos, donde la humedad es constante todo el año.
  6. Por último, regad a menudo. Después de varios meses, cuando nuestras estaquillas hayan enraizado trasplantadlas a macetas.

…y con el tiempo… ¡al campo!

8. ESPECIES QUE SE REPRODUCEN BIEN POR SEMILLAS

8.1 QUERCUS

ENCINA. (Quercus ilex)

  • Árbol de hasta 25 m de altura.
  • De copa amplia y redondeada.
  • Hojas con aguijones en los márgenes (no siempre) y envés peloso

Distribución

Toda la Península Ibérica, exceptuando el cuadrante noroccidental (Galicia). Crece en todo tipo de suelos. Resiste muy bien la sequía estival, rebrotando fácilmente después de un incendio.

ROBLE MELOJO. (Q. pyrenaica)

  • Árbol de hasta 20 m de altura y copa irregular.
  • Hojas muy lobuladas y cubiertas de una densa borra, más patente en el envés.
  • En ejemplares jóvenes las hojas se mantienen marchitas sin caer gran parte del invierno (marcescente)

Distribución

Crecen en laderas y faldas de las montañas. Desde los 400 a los 2.000 metros de altura. Crece sobre suelos ácidos raramente en calizas.

QUEJIGO. (Q. faginea)

  • Árbol de hasta 20 m de altura.
  • Hojas de tamaño variable, más o menos alargadas, cubiertas de una capa coriácea, con el envés peloso y bordes dentados poco profundos. Como el melojo, también es “marcescente”.

Distribución

Crece en todo tipo de suelos, frescos y profundos. Puede ascender hasta los 1.900m.

COSCOJA. (Q. coccifera)

  • Arbustillo de 2 a 3 m de altura.
  • Hojas pequeñas, rígidas, con espinas y envés sin borra.
  • Perennifolio.

Distribución

Se asienta sobre todo tipo de suelos. Prefiere laderas secas y soleadas., hasta los 1.000 m. Es muy resistente a la sequía

ALCORNOQUE. (Q. suber)

  • Árbol medio que no suele pasar de los 20 m de altura, de copa amplia, casi hemisférica.
  • Corteza acorchada muy gruesa
  • Hojas aovadas, coriácea, lustrosas por el haz, fieltro blanquecino por el envés, y bordes dentados poco profundos Perennifolio

Distribución

Crece en suelos desprovistos de cal.

Climas suaves, por lo que prefiere laderas poco elevadas (poco más de 1.000 m) y protegidas de vientos del norte.

Estas cinco especies son parientes muy cercanos, pues todas ellas pertenecen al género Quercus. Los principales bosques peninsulares están formados por árboles y arbustos de este género, sobre todo los de su mitad sur y los de sistemas montañosos.

Estas especies son muy fáciles de reproducir, ya que sus semillas (las bellotas) germinan sin complicación, basta seguir estas recomendaciones:

Recogida de semillas

Las bellotas se recogen cuando están maduras, bien del árbol o recién caídas, desechando las que están verdes o las demasiado maduras, reconocibles porque su piel tiene arrugas o están blandas. Comprobamos que la piel de la bellota esté lisa y lustrosa.

Desechar las que tienen orificio. Si la bellota tiene una perforación, ésta no es de entrada sino de salida; es decir, si hay agujero ya no hay bicho. El huevo es depositado en la bellota cuando ésta comienza su desarrollo, creciendo a su mismo ritmo. Al caer la bellota al suelo, la larva sale de ella y se entierra para iniciar su transformación. Según cada especie, la época de recogida es:

  • Encina: octubre noviembre.
  • Roble: noviembre.
  • Quejigos: septiembre-noviembre.
  • Coscoja: diciembre.
  • Alcornoque: septiembre-noviembre

Almacenamiento

Las bellotas son difíciles de conservar pues germinan con mucha facilidad. Por eso, debéis sembrarlas recién recolectadas o, como muy tarde, en la primavera siguiente.

Si nos decidimos por el segundo caso, las mezclamos con arena y las colocamos en un lugar fresco y sin luz. La parte inferior de la nevera o un sótano pueden ser buenos lugares.

Plantación

Las bellotas nos permiten dos posibilidades de reforestación, a cuál más interesante:

Vivero

  • Elegimos recipientes profundos (los briks o bandejas forestales).
  • Sembramos dos bellotas juntas, por si una no germina. Las enterramos a unos 2 cm del borde del recipiente.
  • Una vez hayan germinado, deben recibir poco riego.
  • Plantación en el campo al invierno siguiente.

Bellotada

  • Nos echamos la azada al hombro…
  • En el terreno elegido, abrimos hoyos de unos 20 cm de profundidad, cerca de arbustos o matas, las cuales no se han de arrancar ni dañar.
  • Ponemos tierra suelta en el fondo del hoyo e introducimos 3 ó 4 bellotas a una profundidad de 5 a 10 cm.
  • Al tapar el agujero dejamos un pequeño alcorque para poder regar y lo rodeamos con piedras para que no se seque.
  • ¡Ah!, las bellotas se plantan tumbadas y sin «boina»

8.2 OTRAS ESPECIES

HAYA. (Fagus sylvatica)

  • Árbol de gran porte y densa copa aovada de hasta 35- 40 m de altura.
  • Hojas ovaladas, verdes y brillantes de borde ondulado.
  • Corteza muy lisa y abundantes ramas.
  • Caducifolio.

Distribución

Montañas del norte peninsular, a partir de los 800 metros hasta los 1800 metros. Aparece también en Picos de Urbión y Sistema Central.

El haya necesita suelos frescos y fértiles, con preferencia de los que tienen bastante cal; sin embargo logra vivir en suelos silíceos.

Necesita abundantes precipitaciones y prefiere las laderas umbrosas le las montañas.

Recogida de semillas

Las semillas son los hayucos, de color marrón del tamaño de un piñón y con tres caras bien marcadas. Recogemos los hayucos del árbol cuando el fruto esté ya maduro, o del suelo, a principios del otoño. ¡Ojo!, ¡Las hayas no dan fruto todos los años! Es lo que se conoce como “especie vecera”

Plantación

Se siembran directamente sobre el terreno a repoblar o en vivero, pero en este caso procurándoles buena protección contra las heladas y sombra en las etapas iniciales del desarrollo. En este caso de que no pueda ser así, se estratifican unos meses en el frigorífico y se siembran en contenedores en primavera.

CASTAÑO. (Castanea sativa)

  • Árbol corpulento y de enorme tronco, con copa redondeada y que alcanza hasta los 30 m de altura.
  • Hojas caducas, grandes y de borde aserrado.
  • Sus frutos se engloban en una envuelta globosa y pinchuda y contienen normalmente dos castañas en su interior.

Distribución

Los sotos de castaño aparecen por el oeste peninsular, siendo comunes desde la Sierra de Aracena, en Huelva, hasta Asturias. También penetran por el interior hasta el Sistema Central y zonas de Cataluña, ya que es especie cultivada desde hace miles de años.

Tiene preferencia por suelos desprovistos de cal o calizos muy lavados. Desde el nivel del mar hasta los 1.500 m siempre que el clima sea suave.

Recogemos las semillas en octubre y se procede a la siembra directa.

La semilla no se almacena bien pues al secarse se muere el embrión. Elegimos lugares frescos pero soleados. La castaña no se debe enterrar mucho.

FRESNO. (Fraxinus angustifolia)

  • Árbol de hasta 20 m de altura con copa oval redondeada.
  • Hojas compuestas con 7- 9 foliolos, de bordes aserrados y lapiñas
  • Fruto alado y alargado
  • Caducifolio

Distribución

Cursos de agua y vaguadas con suelo profundo

A menudo fuertemente podados porque sus ramas verdes se dan de comer al ganado.

En toda la península para F. angustifolia, y zonas montañosasdel norte para F. excelsior.

OLMO. (Ulmus minor)

  • Árbol de hasta 30 m de altura.
  • Hojas simples y dentadas
  • Fruto alado redondeado
  • Caducifolio

Distribución

Suelos frescos y profundos, como sotos y riberas. Valles con cursos de agua lentos, sobre todo en tramos bajos de los ríos. También en plazas, huertos, setos…

Las olmedas ocupan la zona más alejada de los ríos y arroyos, en sus tramos medio y bajo, no subiendo mucho en altitud. Las fresnedas se asientan más cercanas a los cursos de agua, ocupando también terrenos más frescos del pie de monte.

Ocupan todo el curso del río desde las zonas altas a las bajas.

Las olmedas y fresnedas que han llegado bien conservadas hasta nuestros días son muy escasas. La razón es que los suelos ricos, profundos y húmedos en los que se asientan han sido ocupados por el ser humano para la agricultura. Además, las olmedas han sufrido una plaga: la grafiosis, que ha llevado a esta especie casi a la extinción.

Recogida de semillas

  • Recoged las semillas cuando todavía estén en el árbol, pero bien maduras (color marrón)
  • No hace falta quitarles las alas para que germinen
  • La época de recogida:
    • Olmo: a finales de primavera
    • Fresno: octubre

Almacenamiento

Aunque merece la pena poner las semillas nada más cogerlas, si os veis obligados a almacenarlas, recordar bien los consejos generales.

Transplante

  • Transplantar al campo “a raíz desnuda” en pleno invierno.
  • Quizá febrero sea el mejor mes.
  • Cavad un buen hoyo de al menos 50 cm. de profundidad y otros 50 cm. de ancho
  • Al trasplantarlo regad abundantemente. Conviene regar 4 ó 5 veces en el primer verano.

PINOS

PINO ALBAR. (Pinus sylvestris)

  • Árbol de hasta 35 m de altura, recto y con pocas ramas.
  • arte superior del tronco de color asalmonado por desprendimiento de la corteza en delgadas láminas. Acículas (hojas) muy cortas (3- 7 cm largo) y agrupadas por parejas.
  • Piñas cónicas de 2- 6 cm de largo

Distribución

En los sistemas montañosos de la mitad norte peninsular, por encima de los 1.000 metros de altitud, pudiendo llegar a los 2.100 metros en algunos lugares.

Crece en cualquier tipo de suelo y soporta fuertes heladas, siempre que tenga suficiente humedad, porque no resiste sequías prolongadas.

PINO PIÑORERO. (Pinus pinea)

  • Árbol de hasta 25 m de altura, de copa redondeada o en forma de parasol.
  • Acículas verde claro, algo rígidas y punzantes agrupadas de dos en dos.
  • Piñas globosas muy grandes, de 8 a 14 cm.

Distribución

Árbol típico de dunas costeras y arenales interiores, necesita suelos frescos y sueltos como los arenosos.

Requiere un clima suave, no resistiendo fuertes heladas. En estas condiciones vive desde el nivel del mar hasta los 1.000 metros.

PINO CARRASCO. (P.halepensis))

  • Árbol de hasta 20 m de altura, de copa irregular.
  • Acículas muy finas y flexibles, de color verde intenso, y agrupadas de dos en dos.
  • Las piñas son cónicas. permanecen en el árbol aún después de secas y se caracterizan por tener un pequeño pedúnculo curvado.

Distribución

Crece en laderas soleadas desde el nivel del mar hasta los 1.600 metros. prefiere los suelos con cal pero se adapta a suelos más pobres e incluso algo de yesíferos.

Es el pino que más resiste la sequía, por lo que ha sido muy utilizado en repoblaciones. Por el contrario es el más sensible a las heladas.

PINO NEGRO (Pinus uncinata)

  • Árbol de hasta 20 m de altura. La copa es cónica o piramidal, densa y de color verde oscuro. Muy ramificado desde la base.
  • Hojas cortas, de 3 a 8 cm, de consistencia dura y algo áspera.
  • Piñas cónicas, de 5- 7 cm, con escudete recurvado hacia atrás, en forma de gancho.

Distribución

Vive en alta montaña. Desde los 1400 a 2.700 m y en todo tipo se sustratos, siempre que tenga suficiente humedad. Soporta bien las heladas

PINO NEGRAL. (P. nigra Subs..salzmannii)

  • Árbol de hasta 40 m de altura. La forma de la copa es variable.
  • Hojas cortas, de 10 a 16 cm, flexibles y poco punzantes.
  • Piñas aovadas, de 4- 8 cm.

Distribución

Crece sobre todo tipo de suelos, aunque muestra preferencia por los calizos, entre los 800 y 1.500 m. Resistente a los fríos fuertes y sequías.

PINO RESINERO (Pinus pinaster)

  • Árbol de porte irregular, que puede alcanzar los 20-30 m de altura.
  • Hojas largas, de 10 a 27 cm, verde-oscuras, gruesas y pinchudas, planas o acanaldas en su parte superior. Agrupadas por parejas
  • Piñas aovadas, de 8 a 22 cm, casi sentadas sobre las ramas.

Distribución

Habita desde el nivel del mar hasta 1.500 m en suelos desprovistos de cal.

Por su resistencia a sequías y heladas se han repoblado grandes extensiones con esta especie

Estos son los árboles más representativos de la Península Ibérica. A continuación, os explicaremos algunos truquillos interesantes para lograr su reproducción.

Recogida de semillas

  • Recogemos las piñas cuando aún están cerradas, pero relativamente secas, teniendo en cuenta que si las cogemos abiertas habremos perdido ya gran cantidad de semillas.
  • Las ponemos al sol para que las piñas se sequen y se abran y podamos obtener las semillas.

Según cada especie, la época de recogida es:

  • Pino albar: Septiembre – Octubre.
  • Pino piñonero: Agosto – Septiembre.
  • Pino carrasco: Agosto-Septiembre.
  • Pino negro: Octubre.
  • Pino negral: Septiembre-Octubre.
  • Pino resinero: Octubre.

Almacenamiento

Estas semillas se pueden almacenar durante largo tiempo, hasta 15–20 años sin que pierda su capacidad germinativa, para ello se meten en recipientes con cierre hermético y se guardan en un lugar fresco y de escasa humedad.

Siembra

  • Es conveniente hacer la siembra en recipientes. Introducimos 2 o más semillas en cada recipiente, a 1 ó 2 cm de profundidad, en otoño o primavera.
  • Si germina más de una semilla, conviene dejar sólo una plantita en cada maceta.
  • El riego debe de ser espaciado.

Trasplante

  • Conviene trasplantar los pinos al monte durante el segundo invierno.
  • El hoyo de trasplante ha de ser profundo.
  • Al trasplantarlo debamos regarlo bien.

9. ESPECIES QUE SE REPRODUCEN BIEN POR ESTAQUILLAS

La vegetación de ribera

Un paseo por la orilla bien conservada de cualquier río o arroyo nos permitirá contemplar de cerca uno de los ambientes naturales más dinámicos y hermosos. Numerosos animales y plantas se esmeran en aprovechar los infinitos recursos que les aporta el agua.

Junto al cauce destacan algunos árboles. Los más altos probablemente serán los chopos o álamos blancos. Los más bajos sauces o tarais. Lo cierto es que pocos árboles se atreven a competir con ellos en un medio que les viene como anillo al dedo

CHOPO. (Populus nigra)

  • Árbol de hasta 30 m de altura.
  • Copa cónica o muy estrecha.
  • Hojas alternas, caducas, de bordes aserrados y en forma aovado- romboidal. De intenso color verde y desprovista de pelo.
  • Los chopos de hojas grandes y triangulares suelen ser foráneos o variedades, que hemos de desechar para realizar repoblaciones.

Distribución

El también llamado álamo negro vive en los tramos medios y bajos de los ríos, cerca de sus orillas, por detrás de los sauces, ya que requieren humedad para sobrevivir. También en terrenos de suelo profundo y fresco con nivel freático accesible. Necesita mucha luz.

ALAMO BLANCO. (Populusalba)

  • Árbol de 20 a 25 m de altura.
  • Copa muy abierta y algo irregular.
  • Corteza blanquecina, casi lisa.
  • Hojas alternas, caducas, ovales o deltoideas, color verde oscuro y cubiertas por el envés por un fieltro blanquecino.

Distribución

En suelos frescos y húmedos, generalmente junto a cursos de agua. No suele ascender por encima de los 1.000m

SAUCE. (Salix spp.)

  • Árbol de 15 25 m de altura
  • Copa alargada e irregular.
  • Hojas alternas, caducas y lanceoladas, con el margen finamente serrado. Envés cubierto de pelos blancos

Distribución

Viven en el borde de los cauces de los ríos y arroyos, muy pegados al agua, inclusive dentro de ella, formando la primera banda de vegetación de ribera. Es un género que soporta bien las avenidas, aprovechándose de ellas para poder extenderse.

TARAY. (Tamatix spp.)

  • Arbusto de hasta 3 ó 4 m.
  • Ramas largas y flexibles.
  • Hojas muy pequeñas, con aspecto de escamas (como el ciprés).

Distribución

Se cría en suelos húmedos y ligeramente salinos, ya sean zonas costeras o depósitos salinos, como las margas, junto a corrientes de agua.

Reproducción

Estas especies han desarrollado una notable capacidad para la multiplicación vegetativa (creación de nuevos individuos a partir de un fragmento de la planta). Esta habilidad les viene muy bien para colonizar de nuevo las riberas después de avenidas o riadas que se suceden periódicamente. Aquí tenemos, pues, la mejor ocasión para poner en práctica nuestros conocimientos sobre el estaquillado.

Recogida de estaquillas

Se recogen cuando la actividad fisiológica de estas plantas está totalmente parada (otoño – invierno). Se eligen ramas largas que después podemos ir cortando en porciones de 20 a 30 cm. ¡Cuidado no esquilmemos el árbol!

Almacenamiento

Aunque es recomendable plantar las estaquillas cuanto antes, si necesitáramos almacenarlas durante algún tiempo, haremos lo siguiente:

  • Llenamos un recipiente de arena de río.
  • Ponemos en él las estaquillas inclinadas y lo cubrimos nuevamente de arena.
  • Regamos abundantemente y procuramos que esté siempre húmeda.
  • Si no va a transcurrir mucho tiempo hasta su plantación, también se pueden mantener en un cubo con agua.

Plantación

  • Pondremos las estaquillas directamente sobre el terreno, por lo que hay que empezar cavando en la parcela elegida.
  • Introducimos las estaquillas en el suelo, dejando una separación entre ellas de unos 20 cm.
  • Regamos abundantemente.

10. LOS ARBUSTOS

Un arbusto es un vegetal leñoso, es decir, de tallos rígidos y duros, de los que salen ramas a muy baja altura, cerca del suelo, su tamaño no suele superar los 5 m de altura.

Los arbustos sujetan con sus raíces el suelo donde crecen, protegiéndolo así de la erosión producida por el viento y el agua. También enriquecen este suelo con las partes muertas que se le desprenden, ayudando así a que se establezcan otras plantas en ese terreno.

La fauna que habita en el monte encuentra en ellos refugio, lugar idóneo para instalar sus nidos y multitud de frutos con los que alimentarse.

Es, pues, una buena idea sembrar o plantar primero arbustos en aquellos lugares donde la tierra esté despoblada de vegetación., crearemos condiciones más favorables para que crezcan árboles. Y, aún más, si decidimos montar un jardín en casa o en el colegio ¿Qué mejor que los arbustos para crear un bonito seto y al mismo tiempo dar refugio y alimento a una variada fauna?

Para realizar su siembra hay que prestar atención a los lugares en los que crecen y a los árboles acompañantes, ya que cada uno de ellos prefiere arrimarse a un compañero. Así, plantándolos en su ambiente natural, tendrán más posibilidades de crecer y lo harán en armonía con los seres vivos que desde tiempos lejanos se han adaptado a vivir con ellos. Si elegimos especies que florecen y dan frutos en distintas épocas conseguiremos un animado jardín lleno de pequeños visitantes que vendrán a buscar refugio y alimentarse durante todo el año.

Las especies y a quienes acompañan.

Retama (Retama sphaerocarpa)

Distribución
En cualquier tipo de terreno, en lugares secos, soleados y abiertos como bosques claros de encinares u otros mediterráneos. Sólo requiere que no exista demasiado frío o humedad
Recogida de semillas
Comienzos de otoño
Almacén
En lugar fresco y seco
Tratamiento
Sacar la semilla de la legumbre.
Escaldar/ Escarificar
Siembra
A 1- 1,5cm utilizando aproximadamente 100 semillas por metro cuadrado

Aligustre (Ligustrum vulgare)

Distribución
En suelos frescos y húmedos, en claros de bosques de zonas calizas, formando setos
Recogida de semillas
Finales de otoño
Almacén
En lugar fresco y seco
Tratamiento
Separar la semilla de la pulpa o poner en semillero
Siembra
En otoño o primavera
Estacas o esquejes
En septiembre poned estacas de 15cm. En primavera igual pero dejad el par de hojas superior

Escaramujo (Rosa sp.)

Distribución
En claros de encinares, quejigares y melojares, ribazos y setos sobre todo tipo de suelos
Recogida de semillas
Otoño- principios de invierno antes de la maduración
Almacén – Tratamiento
Separar las semillas de la pulpa, mezclar con arena y dejar 3 meses en el frigorífico, luego al semillero
Siembra
En otoño y primavera a 1- 1,5cm de profundidad
Estacas o esquejes
Coged a finales de otoño. Seguid los consejos del apartado sobre estaquillado

Endrino (Prunus spinosa)

Distribución
En zonas de monte en bordes y claros de los bosques, y en setos creciendo incluso en zonas pedregosas
Recogida semillas
Mediados de septiembre
Almacén
En lugar fresco y seco
Tratamiento
Quitar la pulpa. Escaldar y escarificar
Siembra
En otoño y primavera

Jaras (Cistus sp.)

Distribución
Sobre suelos ácidos o desprovistos de cal. Su presencia indica suelos muy
pobres, secos y soleados
Recogida semillas
En verano, agosto y septiembre
Almacén
En lugar fresco y seco
Tratamiento
Quitar la pulpa y escaldar
Siembra
En primavera

Majuelo (Crataegus monogyna)

Distribución
Sobre todo tipo de terrenos y climas fríos o cálidos. En linderos de bosques, setos, sotos, etc.
Recogida semillas
En verano, julio, agosto y septiembre
Almacén
Se pueden conservar hasta 2 años estratificadas
Tratamiento
Admite la escarificación, pero un simple lavado es suficiente
Siembra
En otoño y primavera

Zarzas (Rubus ulmifolius)

Distribución
Climas cálidos y bien iluminados. En setos, ribazos y claros de bosques.
Recogida de semillas
En verano, agosto y septiembre
Almacén
En lugar fresco y seco
Siembra
En otoño y primavera
Acodo
Crece más a lo ancho que a lo largo y eso es porque extiende sus vástagos, largos, arqueados y con espinas ganchudas, que enraízan con facilidad en contacto con el suelo

Estos arbustos acompañan a múltiples especies y antes de recoger sus semillas hemos de fijarnos a qué especies acompañan, para luego plantarlas con ellas

Aromáticas

Hay muchos arbustos, pertenecen a muchas familias y están presentes en todas las etapas de la formación de un bosque. Cada zona de la península tiene sus especies adaptadas y es importante mantener esa variedad.

Si se hacen para multiplicación en el vivero

El procedimiento es igual, pero al tener garantizada la humedad, la calidad del sustrato y el control de la temperatura, se pueden escoger porciones más pequeñas. Las estaquillas se podrán colocar muy juntas y aprovechar así el espacio en el semillero. En 1m2 se pueden colocar unas 100 futuras plantas. Se pueden enraizar directamente en arena, en cuyo caso debemos recordar que ésta no contiene apenas nutrientes y deberemos abonar cuando la planta empiece a desarrollar. Muchas estaquillas brotan sin haber echado raíces. Lo hacen aprovechando las sustancias de reserva almacenadas en los tejidos de la estaquilla. En estos casos conviene eliminar esos primeros brotes para no perder toda la plantación.

11. EN CADA TERRAZA Y COLEGIO UN VIVERO

Después de tanto aprendizaje teórico conviene ir poniendo en práctica nuestros conocimientos, no vaya a ser que caigan en el olvido.

Evidentemente, si queremos mejorar nuestros resultados repobladores no cabe duda de que la mejor fórmula consiste en la creación de un vivero, nuestro propio vivero. Pero no os asustéis, porque será de lo más sencillo. A continuación, os indicamos todos los pasos a seguir.

¿Dónde vamos a repoblar?

Antes de ponernos manos a la obra, debemos de tener una idea sobre la zona en la que queremos repoblar.

Una vez elegida la zona, estudiaremos las especies de árboles y arbustos que en ella habitan, esto es importante para no introducir otras especies foráneas, ¡y nos aprovisionaremos de semillas!.

¿Dónde ubicar nuestro vivero?

Echemos un vistazo a nuestro alrededor y busquemos un lugar poco utilizado y espacioso. Ya sabes, la terraza, un rincón del patio del colegio que nadie utilice, etcétera.

Al mismo tiempo, tendremos que buscar un sitio donde guardar algunos materiales (arena, herramientas, macetas o brik, etcétera), Sin olvidarnos, por supuesto, de las semillas, que como sabéis, necesitan un rincón apropiado para su almacenamiento y conservación.

¿Qué recipientes podemos utilizar?

Resulta muy sencillo utilizar los envases de cartón (tretabrik), fáciles de conseguir y que no cuestan nada. Estos recipientes son excelentes macetas si seguimos los siguientes consejos:

  • Abrimos totalmente su parte superior.
  • Limpiamos muy bien su interior.
  • Practicamos agujeros en el fondo del recipiente y en los lados.

¡Ah!, mientras más largo sea el recipiente mejor se desarrollarán las raíces.

¿Qué tipo de tierra pondremos en las macetas?

Cuando tengamos que rellenar de tierra los recipientes y, si queremos tratar a cuerpo de rey a nuestras plantitas, tendremos que realizar la siguiente mezcla:

  • 33% de tierra del lugar de procedencia de las semillas.
  • 33% de arena de río.
  • 33% de mantillo.

Cada persona, un bosque

Aunque ya no tengas edad para estar en el cole, todos estos consejos también te pueden servir a ti, que rebosas de ganas de echar una mano.

Esperemos que dentro de poco tiempo os identifiquemos con sólo mirar a vuestras terrazas, repletas de plantitas de autóctonas, deseosas de iniciar una nueva vida.

¿Te apuntas a recuperar los bosques?

12. AHORREMOS ÁRBOLES

La mayoría nuestros bosques autóctonos han desaparecido sustituidos por especies alóctonas de crecimiento rápido, especies que, de forma natural, nunca se instalarían allí.

¿Por qué se ha realizado este extraño y perjudicial cambio? La razón es que estas nuevas especies crecen con más rapidez hasta hacerse grandes, de forma que se acorta tremendamente el tiempo de espera para su tala. Por ejemplo, un roble tarda 50 años en ser un árbol adulto, mientras que un pino sólo necesita 20 años y muchos menos un eucalipto.

¿Y para qué tanta prisa? La respuesta la encontraremos mirando a nuestro alrededor: la sociedad demanda cada día más y más cantidad de papel, el cual la mayoría de las veces se derrocha alegremente sin pensar que para su fabricación es necesaria la tala de numerosos árboles que en su día sustituyeron a las especies naturales. Esta forma de tratar al bosque empobrece, además, el suelo y acelera su erosión.

Veamos ahora algunas recetas, muy sencillas, que podemos practicar cotidianamente con el fin de contribuir a evitar la necesidad de sacrificar tanto bosque para satisfacer nuestro consumo de papel.

Para empezar, la mejor manera de ahorrar árboles es aprovechar al máximo el papel y esto lo podemos hacer de varias formas:

  • Utilizando cada hoja de papel por las dos caras.
  • Reutilizando la cara en blanco del papel fotocopia o impreso.
  • No derrochando pañuelos de papel o servilletas, bien usados pueden tener dos o más usos y, cuando sea posible, prefiriendo aquellos fabricados en tela.
  • Solicitando a las empresas de publicidad que te borren de sus ficheros para no recibir correo-basura.
  • Compartiendo el periódico o accediendo a ediciones digitales.
  • Reciclando el papel, no tirándolo a la basura.
  • Desarrollando la imaginación.

Por otro lado, si podemos elegir entre papel normal y papel reciclado, es mejor utilizar el segundo. Así como también podemos exigir que las fotocopias y papeles (documentos, impresos oficiales, etcétera) que nos den sean reciclados. Al comprar un libro, una revista o cualquier medio impreso no nos dejemos impresionar por la calidad del papel, hemos de recordar que lo interesante es el contenido. La naturaleza se beneficia enormemente cuando nosotros reducimos, reutilizamos y reciclamos el papel.

En ciudades como Madrid se tiran cada día a la basura aproximadamente 500 Tm. de papel usado y cartón. Con cada millón de toneladas de papel que se reutiliza para su nueva fabricación, se salvan de la tala 10 millones de árboles. Estas cifras alientan bastante a la recuperación de papel usado, ¿verdad?. Aquí van algunos ejemplos de cómo hacerlo.

  • Separar el papel del resto de las basuras, utilizando los contenedores apropiados para desecharlo.
  • Un tambor de detergente puede ser una estupenda papelera si es redondo o un archivador si es cuadrado.
  • Canutillos de papel higiénico, cajas de quesitos, de cerillas, etc. servirán, junto con vuestra imaginación, para crear los juguetes más originales.

¡¡¡MANOS A LA OBRA!!!

BIBLIOGRAFÍA

Bibliografía general

  • López Lillo y M. Mielgo. Árboles de Madrid. Comunidad de Madrid, 1984
  • M. Alsina y R. Aburto. Los árboles. Ed. Penthalon. Madrid, 1985
  • L. Martín. Árboles del Retiro. Ayuntamiento de Madrid, 1985
  • G. Catalán. Semillas de árboles y arbustos forestales. ICONA, Monografías nº 17. 1985
  • M. Carrasco. Técnicas de propagación de árboles y arbustos autóctonos. Serie de artículos revista Quercus, nº 42, 43, 47 y49. 1989-90
  • P. L. Siguero. Consejos y recomendaciones para reforestar con especies autóctonas. Serie de artículos revista Quercus, nº 42,43, 47 y 49. 1989-90
  • G. López González. La Guía Incafo de los árboles y arbustos de la Península Ibérica. INCAFO, 1994

Actividades

  • C. Buiza y otras. Los árboles. Ayuntamiento de Madrid. Servicio de Educación, 1983
  • L. del Carmen. Investigando el bosque. Ed. Teide. Col. Vivac. Barcelona, 1984
  • F. Heras. El Jardín Botánico. Un paseo por la flora de la Tierra. Ayuntamiento de Madrid. Servicio de Educación, 1989
  • J. Roselló. Vamos a fabricar papel. Revista Integral, nº 54
  • T. Arroyo, et. al. Los Bosques de Navarra. Gobierno de Navarra, 1977

Cuentos y narraciones

  • J. Giono. El hombre que plantaba árboles. Ed. Altea. Col. Altea Mascota. Madrid, 1984
  • El reloj de los árboles. Ed. Blume. Col. BlumeNatura Juvenil, 1983
  • J. L. Deltell. Cuentos de un naturalista. ARBA, 1997